viernes, 30 de enero de 2009

No te me acalambres ñero

Hay veces que uno (no uno sólo sino uno de acá, yo) pasa por momentos difíciles y se pregunta ¿Qué hago para aminorar el daño? ¿Cómo me saco tanta mierda neuronal? ¿Cuántas putas caben en la carpa Astros sabiéndolas acomodar? ¿Qué haría Mauricio Garcés en mi lugar?
Al no encontrar respuestas a estas interrogantes uno (je, je, je) decide simplemente abrir un blog…

No esperen grandes cosas, es sólo por el ánimo de retomar la maquila de letras.


Y de pronto despiertas y ya nada es lo mismo. Yo no soy el mismo.